Italia «clonará» el David de Miguel Ángel con una impresora 3D

Por Ariel Cabral

El David de Miguel Ángel ha sido celebrado y visitado por millones de curiosos gracias a su perfección y encarnación del vigor juvenil. Estamos hablando de una de las obras cumbre del Renacimiento, emblemática estatua situada desde 1873 en la Galería de la Academia en Florencia (Italia). Y, ahora, la escultura se adentra en las nuevas herramientas tecnológicas…

Y es que durante los próximos meses, ingenieros y restauradores unirán fuerzas para utilizar «las tecnologías más avanzadas disponibles en la actualidad», según informa «The New York Times», para lograr una replica en 3D exacta de la famosa estatua.

Y este «clon» será la obra central del Pabellón de Italia en la próxima feria mundial, Expo 2020 Dubai, que originalmente estaba programada para abrir este mes, pero se pospuso hasta el próximo octubre debido a la pandemia de coronavirus.

«Es tecnología ligada a la memoria histórica, para la memoria futura», dijo Paolo Glisenti, comisionado general de Italia en la exposición. De hecho, consideran clave mostrar al mundo también esa «Marca Italia» en la combinación de técnicos e ingenieros para lograr la réplica perfecta en un acto de promoción científica.

Hace unos pocos años, precisamente también el diario «The New York Times» publicó un extenso reportaje titulado «Los Tobillos del David: como las imperfecciones podrían echar abajo la estatua más perfecta». La fragilidad del David, en contra de lo que podría pensarse, no se debía al maltrato de los años, al bárbaro que en 1991 arremetió contra él martillo en mano, ni a los más de tres siglos que pasó expuesto a la intemperie en la Piazza della Signoria (donde ahora hay una réplica). La causa de la delicadeza de esta inmensa figura de 5,17 metros de altura y 5.572 kilos de peso se debe a un pequeño error de su creador. El centro de gravedad de la escultura se encuentra ligeramente desviado, lo que provoca que el peso de la escultura recaiga demasiado en ciertos puntos de su anatomía que, después de 512 años, han terminado por resentirse. Ese es su gran talón de Aquiles que con los años se ha ido protegiendo y supervisando.

Cuando en 1501 Miguel Angel decidió aceptar el encargo de esculpir el David, el inmenso bloque de mármol ya llevaba 30 años esperando en medio de una plaza de la ciudad toscana. La piedra no era de buena calidad, por lo que ningún escultor quería trabajar con ella y exponerse al fracaso. La mayor parte de los florentinos lo consideraban inservible. Llamaban a este bloque «El gigante». Solo la genialidad de Miguel Angel fue capaz de someter al gigante de piedra y liberar de él la obra maestra que es hoy. El historiador del arte Giorgio Vasari se refirió a la hazaña de Buonarroti al decir: «realmente fue un milagro por parte de Miguel Ángel darle la vida a algo que estaba muerto».

Fuente: ABC.

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