Impacto psicosocial, toque de queda y pandemia Covid-19

Por Ariel Cabral

Por: Glovis Reyes Aglón

Es académico de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

En la medida en que pasa el tiempo y la sociedad dominicana no logra reducir la cantidad de defunciones o número de víctimas mortales ni el de personas infectadas por el terrible virus pandemia que afecta a toda la humanidad, su estado psicológico y emocional sufre deterioro por las múltiples medidas de prevención a las que deben ajustarse para evitar el contagio.

La irritabilidad, ansiedad, incertidumbre, los temores, la angustia,  tensión, violencia, el estrés, la depresión y otros problemas psicoemocionales afectan a la sociedad dominicana al afrontar todas las barreras protocolares, muchas veces mal administradas tanto por las autoridades responsables de aplicarlas como   por la falta de entrenamiento del personal sanitario, por un lado, como por la dejadez mostrada por gran parte de la ciudadanía, por el otro. Ello  amerita que nos aboquemos a la búsqueda de una solución rápida a esta problemática social.

Es así como, absortos, vemos con mucha frecuencia en los medios de comunicación terribles manifestaciones de violencia verbal y física de  personas que  al salir de sus trabajos y otros lugares luchan desesperanzadas por llegar a tiempo a sus hogares: peleas entre ciudadanos y ciudadanas, confrontación con las unidades policiales responsables del orden, colisiones de autos y otros conflictos sociales se producen por la desesperación y la angustia vividas para evitar sanciones que van desde el pago de 5 mil pesos de multa hasta el  apresamiento por haber violado el horario del toque de queda.

Y es que el confinamiento durante más de 6 meses y la situación que acabamos de describir realmente provocan niveles de alteración en la conducta de nuestra gente,  que se están saliendo de control.

Por tales motivos, auguramos que las nuevas autoridades gubernamentales prioricen la educación y la orientación como estrategias para la prevención en la salud física y psicológica con el reforzamiento de la articulación de mecanismos que permitan la regulación de la situación previa y posterior al toque de queda (confinamiento), promoviendo el uso masivo de la educación ciudadana a todos los niveles y en todos los medios de comunicación, para reducir el impacto negativo que a nivel psicosocial la pandemia generada por el virus Covid-19 está provocando en  los dominicanos y las dominicanas.

En tal virtud, aspiro a una rápida solución de esta problemática con el diseño y desarrollo de una efectiva estrategia que integre  y articule los siguientes  sectores: autoridades e instituciones claves del gobierno, empleadores, servidores/as, salubristas, educadoras y educadores y profesionales de la conducta humana, entre otros.

¡Educar es prevenir! La conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio constituye una excelente oportunidad para recordarlo.

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